Hace tanto tiempo que no he probado el dulce aroma de la calma. Sigues ahí, sobre mis crepúsculos, orgulloso de tu hazaña.
Sé que pronto podré decirte adiós... No importa si pasan de nuevo mil años.
Donde mis sentidos... dejan liberar las letras perdidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario