lunes, 26 de noviembre de 2007

La frágil carencia de mis lágrimas, alejan tu presencia, pero no la apartan lo necesario, lo suficiente como para entender que puedo vivir sin amarte...
Amarte es lo que me ha estado cultivando ilusiones sin criterio, pensar que la luna se hará de nuevo cada noche que me mire en tus ojos, mentiras que me dibujo en la piel, para no quedarme sola frente a mi espejo y poder verme tal cual... tan sola.
Ya han pasado muchas lunes y muchas calles rotas desde la última vez que creí no dejarte escapar de mis sábanas...
Dejando mis sueños penetrados en la puerta, llenos de caricias incesantes, escandalosos deseos de cuerpos en fuego.
Recordarte es caminar en un mundo tan habitado, pero caminando con el alma vaciada por tus labios...

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