A veces necesito saber de tí...
Para calmar esta traviesa curiosidad que visita mis sueños y te muestra ausente, indiferente, y me lastima hasta en ese mundo, dónde mi mente no puede juagr con la escena... Ahora dime de que sirve vivir o dormir, si no controlo esos sucesos, si mis dedos se han quedado tatuando tu nombre en mis libros, mis ojos no borran esa figura... y mi alma, ya no se ha recuperado del cansancio, las lágrimas no surgen, se ahogan en tristeza y se desvanecen en el aire... Sin darme el anhelado consuelo. Mis músculos estan vacios, y no deseo hoy respirar.
